Mi mente vuelve a recordar lo que era sentir en mi piel el calor. Que mi humor se complemente con los rayos del Sol. Y que la lluvia ya no tenga el poder de deprimirme. No recordaba, lo niña que me siento al ser tan risueña.
¿Por qué le sonrío al espejo tan seguido? Me encontré a mi misma escuchando canciones muy alegres, con letras profundas y a la vez tan simples. Me sorprendí al darme cuenta que ahora no sólo sueño dormida.
Hoy estoy construyendo algo que ni yo misma sé que es, aunque me resulta un poco familiar.
No lo puedo detener, me hace sentir feliz, viva... ¡Bienvenido de vuelta a mi vida, Corazón!
Echaba de menos tus latidos...