El Antifaz
Disimular puede ser el más doloroso de los castigos. Fingir que todo es perfecto cuando las cosas se tornan grises e incluso negras, es un veneno para el cuerpo. Es como una llama que se enciende dentro tuyo, te va consumiendo de a poco, quema tus tejidos reduciéndolos a cenizas.Sin embargo, esa llama es invisible para los demás. Ellos no te pueden ayudar, porque no lo ven...
Sonreír, cuando quisieras gritar de dolor, es el acto más valiente que un ser humano puede hacer.
La sonrisa es el antifaz de los que sufren.